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Sedentarismo.
Obesidad
Consejos para la prevención:
- Evitar el sedentarismo. No abusar
del coche, autobús o del metro
o de medios de trasporte que nos obliguen
a permanecer inmóviles durante
muchas horas. Si hemos de permanecer sentados
o de pie durante horas, facilitar el retorno
venoso mediante el movimiento constante
de nuestras piernas.
- Mantenimiento mediante el ejercicio
físico no agresivo (caminar,
bicicleta, jogging, esquí de fondo,
natación) de los músculos
de la pantorrilla. Es el mecanismo más
importante de la propulsión venosa.
En este sentido, existen deportes desfavorables
debido a que las condiciones para su práctica
resultan muy agresivas (deportes de saltar,
tenis, submarinismo, los practicados en
lugares cerrados
).
- Alimentación rica en vitamina
E (germen de soja, aceite vegetal
virgen, legumbres, cereales completos,
arroz integral, frutos verdes, hígado
).
La vitamina E actúa sobre la fibra
muscular lisa de la pared venosa y tejido
conjuntivo, lo que actúa favorablemente
sobre el tono venoso.
- Evitar la ingesta de alimentos ricos
en grasas, pues son un mal aliado
de nuestra circulación sanguínea.
- Evitar el estreñimiento.
Debemos mantener una alimentación
rica en fibra.
- Huir de la obesidad y exceso de peso.
Pues se alteran los impulsos y contracciones
musculares, haciendo insuficiente la bomba
venosa de la pantorrilla.
- Evitar prendas de ropa que compriman
en exceso la circulación de retorno
(pantys, mallas, pantalones muy ajustados
)
- No llevar botas altas. Perjudican
por dar mucho calor e impedir el retorno
venoso.
- Evitar los tacones muy altos
ya que impiden el correcto funcionamiento
de la bomba muscular de las pantorrillas.
- Es perjudicial que el calor incida
directamente en las piernas, desde una
estufa, calefacción del coche o
bajo el suelo.
- No abusar del alcohol y abandonar
el tabaquismo.
- En personal de alto riesgo, llevar
en las piernas una contención adecuada
(medias o calcetines terapéuticos)
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